¿El estrés puede provocar cáncer? Sí, por esta razón

Loretta Chantiri

Los estudios sobre el cáncer han ido avanzando y evolucionando rápidamente con el pasar de los años, no obstante, hay otras áreas de estudio, como la relación que existe entre las células que pueden provocar la enfermedad, con los altos niveles de estrés, la cual, no se ha investigado a profundidad.

Es bien sabido que el estrés en exceso es bastante malo para la salud de las personas por las distintas hormonas que se liberan en el organismo al experimentarlo. Una de esas hormonas es capaz de activar las células cancerígenas inactivas en el cuerpo de una persona.

Así lo ha establecido un estudio titulado Reactivation of dormant tumor cells by modified lipids derived from stress-activated neutrophils, recientemente publicado en Science Translational Medicine, el cual ha llegado para cambiar lo que se sabía hasta ahora.

En investigaciones pasadas ya se habían relacionado elementos como el estrés celular con la incidencia de condiciones como el cáncer de colon. Sin embargo, este estudio indaga en la relación directa entre las hormonas del estrés y la reincidencia del cáncer.

Para este estudio específicamente la bióloga molecular Michela Perego del Instituto Wistar en Filadelfia, investigadora principal, se enfocó en una sola hormona, la norepinefrina.

¿Cómo influyen las hormonas del estrés en las células cancerígenas inactivas?

La norepinefrina por sí sola no es dañina para nuestro organismo, pero cuando nuestros niveles de estrés son muy altos, comenzamos a producirla en cantidades que sí la vuelven peligrosa. Pero el riesgo mayor no se debe a lo que ella causa por sí sola, sino a lo que llega a desencadenar.

Cuando se aumenta la norepinefrina en el organismo, se activan los neutrófilos pero de forma excesiva. Estos ayudan en términos generales a nuestro organismo a luchar contra patógenos externos ya que forman parte de los mecanismos de nuestro sistema inmunológico.

Pero cuando los neutrófilos se aumentan a causa del estrés, entran en contacto con células cancerígenas, haciendo que estos puedan, de cierto modo, volverse malos y comenzar a atacar a otras células protectoras mientras el cáncer continúa creciendo.

(Foto: Unsplash)

Esto ocurre cuando las células cancerosas están activas pero, ¿qué pasa con las que están inactivas y cómo es que las despiertan?

El detalle está en lo que segregan los neutrófilos impulsados por la norepinefrina, que es un tipo particular de lípido que parece ser capaz de reactivar a las células cancerígenas durmientes. Lo que lleva a que el estrés pueda provocar cáncer pues en consecuencia, estas células reactivadas pueden volver a atacar el organismo.

¿Cómo se comprueba?

Durante la investigación se llevaron a cabo dos análisis. El primero fue un experimento realizado en ratones con células de cáncer pulmonar inactivas. Al someterlos a situaciones de estrés, las células de cáncer en los roedores parecían “volver a la vida”. Sin embargo, al tratarlas con un betabloqueante experimental, usado para la hipertensión, el organismo parecía mantenerse estable.

El segundo análisis involucró una serie de casos de cáncer en remisión que luego volvieron a estar activos. De 80 pacientes analizados, 17 volvieron a presentar la enfermedad tres años después.

Los científicos lograron determinar que estos 17 pacientes tenían niveles más altos de norepinefrina que aquellos cuyas células cancerígenas latentes se mantuvieron inactivas.

Con esto se pudo definir com mayor certeza que el estrés puede provocar cáncer por la relación que existe entre las hormonas liberadas en situaciones estresantes y la reincidencia de la enfermedad.

¿Sueles mantener niveles altos de estrés en tu día a día?

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Escrito por
Loretta Chantiri

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