Esto es lo que las emociones y pensamientos negativos provocan a tu cuerpo

Loretta Chantiri

Tener emociones y pensamientos negativos es algo bastante común, normal y a veces muy difícil de evitar, sin embargo, frecuentarlas puede ser bastante contraproducente para el cuerpo puesto que producen daños no solo a nivel psicológico, sino a nivel fisiológico también.

En un mundo y sociedades como las que nos rodean hoy, es poco posible que una persona no se deje llevar por el estrés, la angustia, la impotencia, el miedo, las prisas, etcétera; situaciones que generan emociones y pensamientos negativos.

Pero es importante tomar en cuenta que nuestros pensamientos y emociones son determinantes a la hora de crear una reacción bioquímica en el cerebro que envíe señales químicas al resto del cuerpo.

De tal modo que, una vez creado un pensamiento, se producen una serie de reacciones físicas para alinear el cerebro con el resto del cuerpo. Podríamos decir que la conexión cuerpo-mente es, por lo tanto, un proceso de retroalimentación constante.

Por ejemplo, la serotonina y la dopamina son dos neurotransmisores que nuestro cerebro estimula cuando sentimos felicidad o euforia y que nos hacen sentir bien también a nivel físico. Y de la misma forma ocurre con los pensamientos negativos, que pueden llegar a generarnos dolor o molestias que nos impiden sentirnos completamente bien de nuestra salud.

Efectos que las emociones y pensamientos negativos hacen a nuestro cuerpo

(Foto: Freepik)

Existen distintas terapias y ramas de estudio que buscan relacionar los dolores físicos con un tipo de dolor emocional, para intentar sanar desde ambos. Por ejemplo…

Sentir dolor crónico en el cuello, podría estar indicándonos que tenemos dificultad para ver desde diferentes perspectivas, o quizás una visión rígida y limitada. Incluso podría decir que no te perdonas por situaciones del pasado, que impiden que encuentres tu sitio ahora, generándote miedo al futuro.

El dolor de espalda suele estar relacionado con experiencias dolorosas que no queremos ver, evadiendo enfrentarnos al problema que nos carga. Puede ser también que se tengan demasiadas responsabilidades sobre uno mismo, que no se saben o no se quieren delegar.

El dolor de cabeza constante puede indicar que estas reprimiendo pensamientos o sentimientos que no quieres expresar por temor a represalias o a herir a alguien.

Por otro lado, la tristeza influyen mucho en nuestra energía y motivación para enfrentarnos a nuestro día a día. La tristeza nos puede producir fatiga, exceso de cansancio y una bajada importante de energías.

En cuanto al enojo extremo o la ira, nuestro cuerpo ocurre un efecto bioquímico que nos hace aumentar los niveles de adrenalina.

Recordemos que tener emociones o pensamientos negativos no nos hacen malas personas, es algo bastante normal en el ser humano y existen cientos de factores externos a nuestra propia conciencia o forma de ser y ver la vida que pueden desatar este tipo de sentimientos en nosotros.

Así que no te preocupes si los experimentas en tu día a día. Lo que debes hacer es siempre hacer uso de tu inteligencia emocional, respirar, y buscar otro tipo de sentido a las situaciones que atraviesas y que podrían afectarte a nivel físico y emocional.

Siempre medita y reflexiona desde lo positivo y busca que al final del día la gratitud y la felicidad sean las principales guías de tus emociones y pensamientos.

¿Haz relacionado algún otro tipo de dolor físico con las emociones o pensamientos negativos?

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Escrito por
Loretta Chantiri

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