Bebidas calientitas para las que no les gusta ni el chocolate ni el café

Belem Capetillo

Aunque el invierno empieza hasta el 21 de diciembre, ya bajaron las temperaturas y las ganas de acurrucarse en casa no hacen más que aumentar. Así que es hora de preparar bebidas calientes y ver una buena película. Si no te gusta el chocolate ni el café, tenemos otras opciones.

Y es que tomando bebidas calientes conseguiremos que nuestra temperatura corporal incremente y con ello, la sudoración. Aunque no acabará del todo con el frío de nuestro cuerpo, ayuda y mucho.

Además, contribuyen a eliminar toxinas, facilitan los movimientos intestinales, a perder peso y a combatir el estrés y la ansiedad, sobre todo cuando se trata de una buena infusión de cedrón.

Si el café te cae mal, elige entre estas opciones | Foto: Pexels

5 bebidas calientitas para las que no quieren ni chocolate ni café

Claro que nuestra primera recomendación siempre es el café, pues es una buena fuente de antioxidantes y si se bebe del modo correcto, mejora la productividad. Sin embargo, hay quienes lo consideran una bebida altamente estimulante y con efectos secundarios indeseados.

Por eso, hay más opciones cuando se trata de riquísimas bebidas calientes:

  • Café de cereales. Entre sus ingredientes suelen encontrarse el centeno, malta, cebada y achicoria. Además, se comercializa en formato soluble y solo hay que mezclarlo con agua caliente o leche vegetal. No contiene cafeína y no altera la mucosa gástrica.

Se consumen de una forma muy parecida al café, mezclado con leche | Foto: Pexels

  • Té matcha. Es una gran fuente de antioxidantes, desintoxica el cuerpo y ayuda en la prevención y tratamiento contra el cáncer. Es mucho más que una bebida, es un superalimento.
  • Cacao puro. Nada que ver con el chocolate en barra que compras en el supermercado, el cacao puro y sin azúcares añadidos. Es la materia prima del chocolate, es más que nutritivo y delicioso.

Su sabor es ligeramente amargo, pero muy rico | Foto: Pexels

  • Atole de amaranto. Puedes degustarlo con canela y piloncillo. Es ideal en caso de anemias y desnutrición, pero también para el antojo de algo calientito por las mañanas.
  • Té de menta. Es súper aromático, muy rico y perfecto para mejorar la digestión. Va muy bien después de la comida o cena y, por si fuera poco, sirve para prevenir y aliviar la congestión nasal o pulmonar.

Prepara una de estas bebidas (o todas), ¿con cuál vas a empezar?

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Escrito por
Belem Capetillo