¿Quieres una hija siempre obediente? Podrías detonarle el síndrome de la niña buena

Alejandra Chavarria

Dicen por ahí que todo en exceso es malo, incluso la disciplina o la perfección que inculcamos en nuestros hijos. Y es que hay algunas mujeres que han crecido con la idea de que deben ser y hacer todo conforme al molde, porque de otra forma se sienten fuera de su zona; en gran medida esto se debe al Síndrome de la Niña Buena.

Se trata de un concepto de la Psicología relacionada con la salud mental que aborda la importancia de que las mujeres encuentren un punto medio entre lo que desean realizar en su vida contra lo que otra personas les han impuesto como un modelo a seguir; de lo contrario podrían presentar una sobre adaptación.

Querer caer bien a todos, tener la necesidad de hacer todo conforme a los estándares, no salirse del molde, caer en los límites de una autoexigencia casi obsesiva en donde lo único que se busca es la perfección; estos son algunos indicadores de que las pequeñas y mujeres tienen el síndrome de la niña buena.

Las pequeñas que viven en un entorno demasiado amable pueden presentar esta Sobreadaptación | Fuente @Pexels

También conocido como “sobre adaptación”, los psicólogos explican que este fenómeno sucede entre las mujeres “que le dan más importancia a los deseos y necesidades de los demás contra los suyos propios”. Generalmente esto se debe a que son educadas en la infancia con mucha bondad y no saben cómo defenderse porque no tienen la necesidad.

“Terminan idealizando  otros o intentando satisfacer todos sus deseos, porque con esto creen que conseguirán obtener su felicidad a costa de sus propios pensamientos e ideales”, explican los expertos al portal Mundo Psicólogos.

¿Qué pasa cundo una mujer desarrolla este tipo de condición de salud mental o sobreadaptación?

Si bien son niñas que fueron criadas en ambientes demasiado amables o bondadosos, también son pequeñas a las que se les exige demasiado. Se busca que casi alcancen la perfección sin tener la oportunidad de equivocarse o de volver a intentarlo; son estudiantes del famoso “cuadro de honor”, son empleadas que siempre son líderes, pero no saben delegar.

Pero no solo se trata de perfección, porque esta misma búsqueda por conseguir cierto molde hace que las niñas y adultas presenten cuadros de ansiedad porque siempre necesitan satisfacer a los demás, tienen frustraciones exaltadas, se sienten culpables cuando necesitan un espacio para ellas; así se puede ver desde afuera el Síndrome de la Niña Buena.

La necesidad de perfección es parte básica de este síndrome de la niña buena | Fuente @Pexels

“La no expresión de la rabia suele traducirse en conductas de autoagresión, en trastornos depresivos y diversas somatizaciones (…) También estas personas pueden establecer relaciones de abuso, ya que su necesidad de ser valoradas y queridas las puede  llevar a aceptar situaciones que transgreden sus propios límites”, explica la experta en psicología Andrea Osksenberg.

Algunos consejos para salir de esta dinámica:

  • Asumir que algo está mal en la forma en la que se busca complacer
  • Aprender a gestionar emociones tanto propias como ajenas
  • Entender las necesidades propias
  • Saber qué es lo que se quiere
  • Creer realmente que lo merece
  • Comunicarse al momento sin rodeos
  • Estar preparada par fallar
  • Ponerse siempre primero

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Escrito por
Alejandra Chavarria

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