“Que se vayan a la…”: Alfredo Adame detesta a sus hijos y nos da una lección sobre el rencor

Alejandra Chavarria

Uno de los hombres que se ha convertido en todo un escándalo debido a sus declaraciones es Alfredo Adame; ahora este personaje demuestra que en ocasiones los padres pueden llegar a generar una herida o un trauma para siempre en la vida de las nuevas generaciones.

El acto reveló que detesta a sus hijos y nos da una lección sobre el rencor. Aparentemente, la mala relación con los jóvenes comenzó cuando ellos decidieron apoyar a su madre, Mary Paz Banquells cuando la pareja decidió separarse.

La actriz y Alfredo Adame tuvieron un matrimonio de 20 años que parecía ser uno muy estable; sin embargo, la mujer contó en “El minuto que cambió mi destino” que la violencia se hizo presente en esta relación y que incluso el actor habría interferido en la forma en la que ella interactuaba con su familia.

“Realmente nunca supe el motivo, de repente empezó a quererme alejar de mi familia (…) le empezaba a molestar que mis hijos y yo fuéramos a ver a mi familia fuera de su casa, entonces ya era enojos, amenazas, violencia, siempre me ‘cerraba la llave’ (no me apoyaba de económicamente) y luego también la amenaza del divorcio”, dijo Banquells a los medios.

Lamentablemente, de la mano con esta situación también llegó la aparición de la actitud violenta e irascible del actor hacia sus hijos; y es que volcó esos problemas familiares en Diego, Sebastián y Alejandro, sus tres hijos.

“Yo no tengo hijos ni hermanos, mis padres fallecieron hace mucho. No tengo ningún lazo familiar con nadie más que con mi hija Vanessa y mis nietos”, expresó Alfredo Adame a Ventaneando el pasado mes de enero.

Alfredo Adame y el rencor que le guarda a sus hijos, un caso lamentable

A pesar de que el pasado mes de junio el histrión dijo estar interesado en reunirse con sus hijos, aparentemente esto solo fue por llamar la atención ante los medios, pues de nueva cuenta explotó en contra de los tres hombres que crió al lado de Mary Paz Banquells.

“Y si se pasan 20 años, pues ni modo. Y si no vienen, el día que me muera no los quiero ver en mi… no quiero, no los van a dejar entrar a mi funeral ni a mi capilla ni a nada, que se vayan a la ching…”, dijo el histrión muy molesto sobre el posible reencuentro con sus hijos.

Esta clase de odio o resentimiento generado por una fractura en el matrimonio solo deja en los jóvenes un desprecio hacia la figura paterna; de acuerdo con los psicólogos, también es posible que estos hijos sean una copia de su padre, por lo que de no tratarse podrían llegar a mostrar cuadros de ira o de agresividad como los del histrión.

Guardar rencor a los hijos es un acto que envenena y que hace que la salud de la persona se vea afectada de forma importante, pues este odio o resentimiento puede convertirse en enfermedades.

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Escrito por
Alejandra Chavarria

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