Nunca le hables mal a tu hijo de su padre, aunque sientas mucho rencor

Leilani Díaz

No todas las relaciones duran para siempre, y tampoco debemos sentirnos obligados a que la nuestra lo haga. Sin embargo, el momento de la ruptura siempre es complicado, sobre todo cuando hay un hijo de por medio; si bien, cualquier especialista podría decir que por los peques debe existir respeto y comunicación, la realidad suele estar muy alejada de ello.

Ciertamente, para muchos padres divorciados, es complicadísimo luchar contra el impulso de hablar desde la ira; y más aún cuando sienten que el otro no está haciendo el mismo esfuerzo por sacar adelante a los niños. Sí, puedes sentir rencor hacia tu ex pareja, pero NUNCA lo debes expresar frente a tu hijo porque podría ser perjudicial para él.

Por supuesto que cada caso es distinto y habrá algunas excepciones como en los casos de violencia, abuso o maltrato en los que se vuelve un tema mucho más complejo y que debe ser tratado con un psicoterapeuta. No obstante, para quienes rompieron por otras circunstancias sí pueden aplicar los siguientes motivos para no hablar mal de tu ex frente a tu hijo.

¿Por qué no deberías hablar mal de tu ex pareja frente a tu hijo?

  1. Inconscientemente, estás buscando hacer que los niños se alejen del otro padre o que te amen más que al otro. Esto puede ser comprensible debido al dolor o la ira que resulta de un divorcio, por lo que intentas justificar tus palabras con que tus hijos “merecen saber la verdad de quién es realmente su padre (o su madre)”; sin embargo, en la infancia los niños tienen una necesidad emocional muy grande de tener una buena relación con ambos padres.
  2. Es confuso para los niños. Existe una probabilidad muy alta de que, si tu hijo aún es pequeño, no comprenda lo que está sucediendo y se quedará con una idea errónea y confusa de la situación, además de que lo obligarás a “tomar un lado”, lo cual solo lo hará sentir inseguro, triste y más confundido de lo que estaba con el simple hecho de la separación.
  3. Tu ex, siempre será el padre o la madre de tu hijo. Puedes divorciarte de él o ella, pero nunca de tus hijos, así que seguirán compartiendo la crianza por muchos años más, así que lo mejor será intentar hacer del tiempo algo más llevadero.
  4. Podrías provocarle a tu hijo el Síndrome de Alienación Parental, que consiste en transformar la conciencia de los niños para destruir sus vínculos con el otro padre, provocando un odio patológico e injustificado hacia el otro progenitor. Esto, a quien más afecta es precisamente a los niños pues asociarán un menor valor sentimental a la paternidad o maternidad.

Así que ahora lo sabes, si no quieres afectar el desarrollo emocional de tu hijo o hija, lo mejor es evitar esas expresiones de “tu mamá está loca” o “no habrá regalos de Navidad porque papá no paga suficiente pensión alimenticia”.

La recomendación es evitar el “nos” (no nos ama, nos mintió, etc.), no hablar de las finanzas ni problemas legales con los niños, no interrogar a los niños sobre la vida amorosa de tu ex y no insultar a tu ex frente a los niños.

Recuerda que somos humanos, es probable que en ocasiones cometas algún error, pero siempre será importante disculparte con tu hijo o hija por los insultos o todo lo negativo que hayas expresado sobre su padre o madre.

 

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Información de Psychology Today.

Escrito por
Leilani Díaz

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