Niños que son educados con nalgadas pueden volverse adultos deprimidos y alcohólicos

Alejandra Chavarria

Si hay algo que se debe erradicar en toda crianza son las agresiones violentas como las nalgadas, golpes, pellizcos o “chanclazos”. De acuerdo con un reciente estudio, los pequeños que son sometidos a estas muestras crecen para ser adultos deprimidos y alcohólicos. 

Como parte de los consejos para padres y de acuerdo con las ideas de crianza positiva, hay formas mucho más empáticas y respetuosas de dirigirse a un niño o de reprenderlo cuando este no quiere seguir con las reglas del hogar. De acuerdo con los psicólogos infantiles, lo primero que debes hacer es no agobiarte o bloquearte.

Ahora bien, de acuerdo con un estudio publicado en 2017 en la revista especializada Science Direct, los pequeños a los que les propinan nalgadas desde muy corta edad tienden a desarrollar problemas mentales importantes que deben ser tratados por especialistas para que no repercuta en su vida adulta.

 

Foto: Pexels

¿Qué consecuencias tiene criar con violencia física?

De acuerdo con el estudio que investiga las Experiencias Adversas de la Infancia, las consecuencias posibles de educar con violencia es que crecerán para ser adultos deprimidos y alcohólicos; y no solo eso, también pueden caer en el uso de drogas, así como ser personas inestables que provocan en los demás un abuso emocional e incluso físico.

A pesar de que hay toda una generación que creció con la idea de que siempre un golpe o una reprimenda frenarán cualquier clase de mal comportamiento, la realidad es que se conocía muy poco sobre las consecuencias que este tipo de castigos físicos tienen en la salud de los futuros adultos.

Para llegar a esta conclusión se analizó el comportamiento de 8 mil 300 sujetos de estudio de entre 19 y 97 años; se les hizo un cuestionario donde hablaron sobre el tipo de abuso físico que sufrieron, así como los problemas que presentaron a lo largo de los años relacionados con su salud mental.

Los expertos evaluaron factores como la depresión, alcoholismo, pensamientos suicidas, uso de drogas ilícitas, entre otras. El 55% de los encuestados confirmó que fueron criados por medio de violencia física, esto más tarde se convirtió en un problema aún mayor ya que en su mayoría los hizo adultos deprimidos y alcohólicos.

¿Cómo puedo evitar la violencia física como las nalgadas?

La recomendación principal de los psicólogos es actuar siempre desde la calma, la tranquilidad y el respeto. Cuando en casa impera el mal humor, los pequeños también se hacen parte de esta dinámica, por lo que es mejor evitar cualquier clase de roce violento.

Antes de recurrir a los regaños te recomendamos usar distracciones para sacar a tu hijo de la rabieta y así poder pasar al diálogo o la explicación del por qué su comportamiento está mal.

No esperes que tu hijo actúe de forma pacífica si tú no eres así con él, siempre debes actuar desde el ejemplo y no recurrir a las demostraciones violentas.

 

Con información de Psychology Today

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Escrito por
Alejandra Chavarria

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