Método Inuit: la técnica más efectiva para educar a tus hijos sin gritos ni maltratos

Belem Capetillo

¿Has escuchado eso de que ‘recibes lo que das’? Pues para muestra, el método Inuit, la solución para que tu pequeño, por fin, te haga caso sin necesidad de llegar a los gritos y otros tipos de violencia. Tus hijos y tú van a entenderse mejor con este estilo de crianza.

Y es que es bien sabido que los gritos dañan a los niños, además, reprender de este modo solo produce un círculo vicioso que termina por frustrar más a los padres y por complicar la relación que tienen con sus pequeños.

Cuando subes el tono de voz empiezas una batalla en la que todos pierden, porque aunque consigas que tu hijo haga lo que quieres, esto tiene un efecto en su cerebro y en su comportamiento similar a la violencia física, formarás niños sumisos e inseguros.

El método de crianza Inuit es útil a corto y largo plazo | Foto: Pexels

¿En qué consiste el método Inuit?

Las tribus del mismo nombre, Inuit, que se establecieron en Alaska y Canadá alrededor del año 1500, desarrollaron esta técnica de crianza que considera el regaño como inapropiado. Se basa en un solo principio: ‘No grites ni les grites a los niños’.

Este método fue descubierto en 1970 por el antropólogo norteamericano Jean Briggs, quien asegura que, según los Inuit, una actitud serena de los padres incide positivamente en el desarrollo de los pequeños.

Cuando un niño hace un berrinche, el padre no pierde la calma. Por el contrario, espera a que el pequeño se calme y, solo entonces, realiza una dramatización en privado en la que representa el incidente.

El método Inuit es una forma de crianza positiva | Foto: Pexels

Otra de las técnicas es contarle a los más pequeños historias que, de un modo u otro, tienen una moraleja. Hay una advertencia, pero no en forma de amenaza sino de enseñanza. Un papá emocionalmente estable forma a un niño que aprende a gestionar lo que siente.

¿Funciona? Claro, con una buena dosis de paciencia. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), aprueba este método por ser altamente efectiva a largo plazo. Los gritos atemorizan y coartan la comunicación, y esta última es la clave para criar hijos felices.

Así es como puedes empezar a usar el método Inuit | Foto: Pexels

Pautas para poner en práctica el método Inuit

  1. Cuenta hasta 10 (o hasta 100). En momentos de caos, libera tu enojo antes de acercarte a tu hijo. Recuerda que las emociones, en términos químicos, duran solo 90 segundos. Así que, mientras tú te relajas, tu pequeño reflexiona, después, podrán hablar tranquilamente.
  2. Ponte creativa. En lugar de usar frases que sentencian como ‘te vas a enfermar’ cuando no para de comer, cuéntale la historia de un pequeño que, después de ingerir montón de postres, pasó una semana entera con el doctor y lejos de mamá. Solo evita exagerar.
  3. Te están observando. Recuerda que tus pequeños aprenden del ejemplo, de modo que tienes que gestionar mejor todas tus relaciones. Si les hablas sobre la honestidad pero te ven dándole a un policía de tránsito una ‘mordida’, tus palabras pierden poder.

¿Lista para iniciar con el método Inuit? Los resultados con tus hijos podrían sorprenderte.

Con información de Ser Padres

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Escrito por
Belem Capetillo

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