¿Cómo preparar a tus hijos para la llegada de un nuevo hermanito?

Bárbara Olguín

Cuando estamos por convertirnos en padres, la llegada de nuestros hijos siempre nos llena de mucha emoción y poco a poco nos vamos haciendo a la idea. Como adultos quizá no entendamos aún muchas cosas de lo que la maternidad implica, pero leyendo las vamos procesando.

Sin embargo, para los niños es más complejo que eso, en sus primeros años están tratando de comprender al mundo y la llegada de un nuevo miembro en la familia puede resultarles algo difícil de entender. Muchos padres tienen la preocupación sobre cómo reaccionarán sus hijos ante la llegada de un segundo o tercer hermano.

Y es natural, pues la llegada de un nuevo bebé implica cambios en la dinámica familiar, la rutina cambia y la atención de los padres se reparte entre sus pequeños. Es muy importante hablar con ellos sobre esto, por eso, aquí te decimos cómo preparar a tus hijos para la llegada de un nuevo hermanito.

Ir preparando el terreno para los cambios que vienen es muy importante | Fuente: Unsplash

Es muy importante que en cuanto se sepa que hay bebé en camino, hables con tu hijo o hija mayor. Explicarles lo que va a suceder, cuándo y cómo serán las cosas cuando el bebé llegue y ser muy específicos sobre cómo actuarán a partir de ahora papá y mamá. Siempre con empatía y acorde a su edad.

Podemos agregar alguna representación de lo que va a pasar, mediante algún juego o explicando el caso con algún muñeco o personajes. Lo aceptará mucho mejor si vamos anticipando lo que va a suceder, así ya tendremos mucho camino ganado.

Podemos esperar a que varios cambios hayan ocurrido para no causarle conflictos | Fuente: Pexels

Esperar si vienen otros cambios en puerta

Durante los primeros años de vida de los niños vienen siempre cambios constantes en su rutina: dejar el pecho, probar comida, dejar el biberón, gatear, aprender a caminar, dejar el pañal, aprender a ir al baño, entre otros cambios que van forjando poco a poco su independencia como individuos.

Idealmente, todos estos cambios deberían llevarse a cabo antes de que nazca el nuevo bebé, para que el niño no asocie un cambio importante con la llegada de su hermanito y le genere un conflicto. Por ejemplo: “Me voy a dormir solo justo cuando llega mi hermanito”.

Lo recomendable es dejar que el primogénito se adapte y a su propio ritmo realice esos cambios importantes y esperar a que el bebé ya tenga unos meses. Dos grandes cambios no deberían ir juntos nunca. Recordemos que un niño amado, escuchado y consentido, no es malcriado, al contrario, se le brinda su propio tiempo para desarrollarse.

Cuando son más grandes hay más probabilidades de que comprendan lo que sucederá | Fuente: Unsplash

Todo de acuerdo a su edad

Un niño menor de dos años tiene una capacidad de entendimiento del mundo aún limitada, pero eso no significa que no debamos explicarle las cosas. Podemos recurrir a los juegos que mencionamos, que el bebé que llegue será más chiquito, que quizá llore un poco, pero que será igual que él cuando era de bebé, para eso, podemos recurrir a fotografías. Una buena idea es tener contacto con otras familias que ya hayan tenido otro bebé, para que el niño vea cómo será la situación que vivirá.

Ahora bien, si el niño es más grandes, son más altas las probabilidades de hacernos entender, las explicaciones que podemos dar son más, así como las dudas que podemos resolver. Los niños más grandes pueden interesarse por cómo se forma el bebé en el vientre de su madre, notar los movimientos, participar para escoger el nombre o la ropa que usará y se le puede involucrar mucho más en el acontecimiento.

Entre más grandes sean, más pueden involucrarse en la preparación de la llegada del bebé | Fuente: Unsplash

Otro factor a tomar en cuenta es el tiempo que se le dedicará al bebé y al niño mayor. Por ello, es muy recomendable que empiece a pasar tiempo con más adultos, abuelos, tíos, pero sobre todo, con el padre, que deberá ser más cercano a él para que no dependa tanto de mamá y acepte poco a poco compartirla con el nuevo bebé. Lo que sí, presta atención a estas señales de que tus hijos necesitan amor y cariño.

Claro que la mamá debe pasar tiempo con sus hijos, pero el bebé requerirá casi de tiempo completo a su madre los primeros meses de su vida. Es importante crearse el espacio para seguir forjando un vínculo y una relación cercana con sus hijos mayores. Evitemos decirle que sí a todo lo que requiera para compensar esta llegada.

Apoyarse en otros miembros de la familia para que lo acompañen es fundamental | Fuente: Pexels

Se trata de promover la relación con otros miembros de la familia, ojo, es ampliar, no sustitución. De esta forma el niño mayor no se sentirá desplazado ni menos querido. Recordemos que las respuestas del niño ante la noticia dependerá mucho de su edad y de la relación previa con los padres. Al principio puede haber indiferencia, pero después puede presentar cambios en su comportamiento, como querer llamar la atención. Pero también puede suceder que se sienta orgulloso de ser el hermano mayor. Sea como sea, siempre tener mucha empatía y una educación amorosa.

¿Qué piensas de estos consejos para preparar a tus hijos para la llegada de un nuevo hermanito? ¿Conoces algún otro? 

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Escrito por
Bárbara Olguín

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