¿Cómo enseñar a tus hijos a cerrar ciclos? (Y de paso sanar tú)

Leilani Díaz

La vida es un eterno abrir y cerrar ciclos; esos procesos que tienen un principio, se desarrollan y terminan. Cada vez que tomamos decisiones, también dejamos caminos atrás, algunos de ellos dolorosos como esa pareja a la que amaste con ahínco pero era tóxica; aquel trabajo que adorabas y debiste dejar o incluso separarte de tu familia para ir a vivir solo por primera vez. Sin embargo, cuando nuestra atención se queda fija en el pasado, nos quedamos anclados allí; por eso, es importante comprender cómo enseñar a tus hijos a cerrar ciclos.

Si bien, los ejemplos antes mencionados son eventos inevitables que ocurren en la etapa adulta, no podemos olvidar a los pequeños, ya que ellos también viven en constante cambio (sin mencionar que esto les ayudará a cerrar grandes etapas de la vida cuando sean más grandes).

¿Cómo enseñar a tus hijos a cerrar ciclos?

La mayoría de los cambios en la vida de tus hijos dependen de ti durante los primeros años de su vida; según los expertos, lo recomendable es -más allá de consultarlos- comunicarles los cambios que se irán presentando a lo largo de su vida, como una mudanza a otro vecindario, cambio de colegio o de grupo y por supuesto, cambio de amigos, y en general cualquier evento inesperado que pudieran sentir como una amenaza a su estabilidad.

También es importante preguntarles cómo se sienten con estos cambios, que se sientan escuchados para que a la vez, tú puedas ayudarlos a aliviar sus penas y miedos; ayúdalos a entender que todo en la vida tiene un principio y un final pero que probablemente lo que venga será mucho mejor para ellos y para la familia, así que no deben aferrarse al pasado.

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Esto no significa dar la espalda y hacer como que nada ocurrió para evitar que se sientan mal, sino que pueden repasar cada una de las vivencias que formaron esa realidad que está por desaparecer, identificando los pros y los contras, aquellas cosas dañinas que los orillaron a cerrar ciclos pero sin guardar rencores.

Lo más importante es estar en paz con el pasado, para poder seguir adelante sin que lo vivido nos afecte, ni invada nuestro presente.

Ejercicios para “dejar ir” el pasado

Hay algunos ejercicios que recomiendan los terapeutas para practicar en familia, como hacer un círculo entre los miembros de tu núcleo y cada uno decir en voz alta lo más difícil que vivió este año así como lo que aprendió de ello, mientras los demás escuchan sin interrumpir ni burlarse. Al final, deberán decir lo que les gustaría lograr o vivir en el siguiente año.

De esta manera, no solo lograrás enseñar a tus hijos a cerrar ciclos, sino también que tienen derecho a cometer errores y volver a comenzar mil veces hasta que las cosas resulten mejor… Claro, sin dañar a otras personas.

Algunas personas también recurren a practicar algún ritual para cerrar ciclos y comenzar el año “desde cero”; así que no importa cómo decidas hacerlo, lo importante es que cierres la puerta al pasado que tanto daño te hizo a ti o a tu familia.

 

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Escrito por
Leilani Díaz

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