El té de ayahuasca usado por chamanes ayuda a crear nuevas neuronas, revela estudio

Leilani Díaz

El té de ayahuasca es una de esas bebidas ancestrales que solían ser utilizadas por los sabios indígenas y que, a la llegada de la modernidad, dejamos de lado. De manera tradicional, los chamanes lo utilizaban para tratar ansiedad, depresión, gastritis, los miedos, entre muchos otros males; sin embargo, una nueva investigación reveló que también contribuye a la formación de nuevas neuronas.

De acuerdo con un estudio realizado por un equipo internacional de científicos de la Universidad Complutense de Madrid, uno de los componentes de la ayahuasca (dimetiltriptamina o DMT) es la encargada de fomentar la creación de neuronas, además de inducir la formación de otras células cerebrales.

Para llegar a dichos resultados, los investigadores realizaron una experimentación “in vitro” y “en vivo” de cuatro años en ratones de laboratorio, los cuales demostraron una mayor capacidad cognitiva al ser tratados con el componente de la ayahuasca antes mencionado.

“Esta capacidad para modular la plasticidad cerebral indica que tiene un gran potencial terapéutico para una amplia gama de trastornos psiquiátricos y neurológicos, entre los que se encuentran las enfermedades neurodegenerativas”, explicó José Ángel Morales, investigador del Departamento de Biología Celular de la UCM y del Centro de Investigación en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED).

Esto porque algunas enfermedades como el Alzheimer y Parkinson, se derivan de la muerte de determinados tipos de neuronas. Afortunadamente, el ser humano tiene la capacidad de generar nuevas células neuronales, lo cual podría ser menos complicado gracias a este estudio sobre el té de ayahuasca.

“El reto sería conseguir activar esa capacidad de formar neuronas que tenemos dormida y de esta manera poder sustituir a las neuronas que mueren como consecuencia de la enfermedad” afirmó Morales.

¿De qué está hecho el té de ayahuasca?

Ayahuasca significa “liana” o “soga de los esíritus”; solía ser usada por los chamanes sudamericanos con fines medicinales y está elaborado a partir de una mezcla de dos plantas amazónicas: la enredadera de ayahuasca o Banisteriopsis caapi, y el arbusto chacruna o Psychotria viridis.

“En la ayahuasca, la DMT se une a un receptor cerebral serotoninérgico de tipo 2A, y es ahí cuando se potencia su efecto alucinógeno. En esta investigación, esa unión se hace con otro receptor, de tipo sigma, que no tiene esos efectos, lo que facilita enormemente su futura administración a pacientes” agregó el investigador en el reporte del estudio.

Información de EFE y DW.

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Leilani Díaz