¿Qué dicen los expertos sobre el uso del gel antibacterial frente a la pandemia por coronavirus?

Viviendo en casa

Aunque la recomendación principal de los expertos es lavarse las manos con agua y jabón, el gel antibacterial es una opción al salir de casa

Una de las recomendaciones más escuchadas respecto a la protección contra el COVID-19 es el uso del gel antibacterial, especialmente cuando nos encontramos fuera de casa y no existe la posibilidad de acceder a un lavado con agua y jabón, que es la mejor opción para protegernos contra este tipo de virus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Secretaría de Salud Pública y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC) son algunos de los organismos que, enfáticamente, aconsejan el uso del gel. Incluso, esta última, en su página web, tiene un apartado específico sobre cómo aplicar correctamente esta solución compuesta, en su mayoría, por alcohol.

Sin embargo, la alerta emitida por las autoridades médicas sobre el uso de este producto ha causado su desabasto en algunas farmacias y supermercados, donde alguna vez ocuparon estantes completos. Para conocer más sobre el tema, Las Estrellas contactó a expertos en la materia para saber cuáles son los mitos más comunes alrededor de este producto y su uso.

Gel antibacterial casero

La alta demanda del gel antibacterial ha provocado que algunas personas fabriquen su propio desinfectante para manos en casa con “recetas” que circulan en internet, pero hay peligros respecto a esta manufactura.

“El principal peligro es que no lo hagamos de forma correcta o que sigamos una receta que tenga una eficacia dudosa. Nos estamos fiando de internet y, con la alarma social que hay, están surgiendo muchos bulos, recetas caseras y cosas que no tienen eficacia demostrada”, compartió en entrevista el doctor Antonio Clemente Ruíz de Almirón, dermatólogo y portavoz de la Academia Española de Dermatología y Venereología a BBC Mundo.

Por su parte, la Dra. Anabelle Cerón explica en exclusiva para Las Estrellas que el riesgo de hacer gel antibacterial casero radica en las cantidades de alcohol que contenga, pues este “es el principio activo, lo que realmente nos va ayudar a eliminar los microorganismos”.

Y, al no tener la certeza de estas cantidades, Cerón añade que “resulta más peligroso, porque entonces uno está pensando que es suficiente con utilizar el gel antibacterial y puede ser que nada más nos estemos embarrando suciedad en las manos”. El porcentaje de alcohol recomendado para un gel antibacterial es del 70%, de acuerdo con la Secretaría de Salud Pública.

Caducidad

Otro factor que Cerón resalta es la caducidad del producto, pues este, al llegar a su fecha máxima de expiración podría haber perdido las propiedades que aseguraban una protección eficaz, pues el alcohol podría haberse evaporado por completo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos, (FDA) por sus siglas en inglés, emitió un comunicado en el que estipula no tener información “sobre la estabilidad o efectividad de los productos farmacéuticos después de su fecha de vencimiento”.

Sin embargo, el doctor en Microbiología Juan Ludert, en un artículo publicado en ‘Tec Review’ recomienda para aquellos envases que no tengan fecha de caducidad mantenerlos en lugares frescos, secos y sin exposición a la luz solar para que el alcohol no se evapore.

Gel antibacterial ecológico

La especialista, quien también es docente de la Universidad La Salle, añade que únicamente son recomendables los desinfectantes hechos a base de alcohol, pese a que hoy en día existan alternativas que buscan minimizar el impacto ecológico.

“He visto por ahí que existen geles antibacteriales con productos naturales como aceites de cítricos que sí está comprobado que tienen cierto poder inhibitorio para algunos microorganismos, pero la eficacia en este momento para esta emergencia sanitaria no está comprobada del todo”, expone.

¿Alcohol como alternativa?

En la misma línea, Cerón habla sobre la posibilidad de utilizar alcohol como una alternativa al desinfectante de manos: “Lo que sucede es que el alcohol directo reseca las manos, la piel en general. Lo que tenemos que considerar es que la piel es nuestra mayor protección contra los microorganismos, entonces si empiezan a haber abrasiones o resequedad en las manos, esto puede permitir que tengamos alguna infección”.

Sin embargo, aclara que no quiere decir que el COVID-19 pueda entrar de esta manera a nuestro cuerpo, pero sí podría existir el riesgo de exponerse a otras infecciones por otros microorganismos. “Entonces sí puede resultar útil porque el efecto que el etanol tendría sobre los microorganismos es el mismo, pero no se recomienda el uso directo por el daño que se puede generar en la piel”, sentencia.

¿Es recomendable desinfectar superficies con gel antibacterial?

“Por ejemplo en el uso hospitalario y laboratorios, una solución acuosa de alcohol al 70% funciona, pero en este momento creo que estaríamos desperdiciando recursos porque no hay mucho etanol disponible. Entonces, el uso de cloro resulta efectivo y muy barato, también cualquier detergente tiene un efecto sobre los microorganismos. Entonces, para limpiar la casa yo recomendaría mejor una solución de cloro”, aconseja la experta.

¿Puedo usar gel antibacterial en otras partes del cuerpo, además de las manos?

Cerón comenta que el uso del gel antibacterial está recomendado para usarse únicamente en las manos, pues son las que están más expuestas a contaminarse.

“El alcohol si llega entrar en las mucosas o a los ojos, irritaría y sería contraproducente. Entonces, yo lo recomendaría exclusivamente para manos y no para otra parte del cuerpo”.

Finalmente, Cerón hace un llamado a todas las personas que buscan almacenar grandes cantidades de este producto, pues es indispensable que se piense en las necesidades que el personal médico ocupa frente al tratamiento adecuado de los pacientes que lo presentan en centros de salud y hospitales de todo el país.

“Sí necesitamos gel antibacterial, pero teniendo agua y jabón en casa es suficiente para cuando estamos en casa y más con la recomendación de no salir. Entre menos nos expongamos, el riesgo va a ser menor y no necesitamos estarnos untándolo todo el día. No hay que desperdiciar recursos“, concluye.

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