¿Cómo debo bañar a mi gato?

Loretta Chantiri

Todos conocemos el famoso mito de que los gatos odian el agua, algo que no es del todo falso, sin embargo, si tienes un gato como mascota, lo tienes que bañar de vez en vez, y es muy importante saber cómo hacerlo de forma correcta para que sea un agradable momento tanto para ti como para tu michi.

Si existe una razón por la que los gatos no disfrutan el agua, es porque les genera mucho estrés, específicamente a la hora del baño. No obstante aunque son animales bastante limpios, es importante bañar ocasionalmente a los gatos domésticos, más si estos son de pelo largo.

Claro que no importa la raza del gatito, ellos nunca reaccionan bien a los baños. Usualmente muerden, rasguñan, o simplemente salen corriendo como locos por toda la casa para después esconderse y no poderlos agarrar hasta que se calmen otra vez.

Así que si quieres saber cómo debes bañar a tu gato correctamente, sigues los consejos que a continuación te compartimos para que la próxima vez que quieras dejar a tu michi oloroso y esponjoso puedas lograrlo exitosamente.

(Foto: Unsplash)

Corta las uñas de tu gato

Sabemos que es algo bastante delicado incluso peligroso para ti, pero especialmente para tu gato si no sabes cómo hacerlo. No obstante, se recomienda cortar su garritas para prevenir accidentes en caso de que de que se espante.

Lo mejor es hacerlo unas horas o días antes del baño, para que tenga tiempo de relajarse. Y por supuesto hacerlo con demasiado cuidado. Aunque si definitivamente no sabes cómo, o te genera inseguridad, lo mejor es que asistas con el veterinario y sea él o ella quien te enseñe a hacerlo de forma adecuada.

Después dale golosinas o alguna recompensa por haberse dejado cortar sus uñitas; esto le ayudará a sentirse más tranquilo la próxima vez.

Cepilla muy bien su pelo

Este paso es fundamental y por nada debes olvidarlo. Cepillarlo bien ayuda a que el baño sea mucho más sencillo y efectivo ya que eliminar los nudos de su pelaje es mucho más difícil cuando está mojado. También retiras el exceso de pelo que podría caer en tu lavabo o regadera.

Además, si tu gato es de los que disfruta una buena sesión de cepillado, puedes utilizarlo para que se sienta más cómodo durante su baño.

Prepara a tu gato para el baño

Es muy importante también que canses a tu gato para que esté lo más relajado posible antes de llevarlo al agua. Eso hará que tenga menos ganas de morder, arañar o salir corriendo como loco. También puedes elegir un momento en el que el tu minino se sienta más tranquilo, como después de comer.

Aunque si a la hora del baño sigue muy nervioso, puede ponerle algunos juguetes especiales que sean solo para el momento del baño, como un ratón de cuerda o un pato que flote. Recuerda darle estos juguetes únicamente cuando vayas a bañarlo, así asociará el baño con algo positivo y poco a poco dejará de tener miedo.

¡Al agua gatos!

Recuerda hablarle con voz tranquila a tu gato mientras lo limpias. Es posible que intente de todo para poderse librar del baño, por eso es importante que hagas el mayor esfuerzo por mantenerlo quieto y relajado.

Si de plano es muy difícil, siempre puedes utilizar un arnés para sujetarlo en la bañera de forma segura. Con el arnés podrás sujetarlo sin tener que agarrarle del cuello, algo que podría lastimarlo.

Una vez iniciado el paño, lo mejor es que mojes a tu gato del cuello para abajo, usando un poco de shampoo especial para gatos para lavarle el cuerpo, las piernas, el vientre y su colita.

Comienza por el cuello y sigue hacia la cola en la dirección del crecimiento del pelo. Actúa como si lo estuvieras acariciando y el baño no fuera nada especial.

Enjuaga tu michi tantas veces necesites para retirar por completo el shampoo. Después, toma un paño o una toalla suavecita húmeda y pásala suavemente por su cara, limpiando sus ojos y nariz, y retirando algunos pelitos. Frótalo con la toalla o paño hasta que su cara, cabeza y orejas estén lo suficientemente limpias.

Seca y premia

Para secarlo, toma una toalla seca y retira de su pelo toda el agua que puedas. Después, envuélvelo como tamalito frótalo suavemente. Si la toalla se moja mucho, cambia a otra seca y sigue masajeándolo.

Aunque si tu gato es de pelo largo, tendrás que usar la secadora de pelo. Pero eso sí, evita usar calor y mantén la secadora a unos veinte centímetros de su pelaje, ya que podrías quemarlo y generarle más trauma al pobre.

Por último, premia a tu gato con comida húmeda o snacks y mímalo mucho para que sepa que bañarse es algo que valdrá completamente la pena.

¿Has bañado a tu gato anteriormente?

Escrito por
Loretta Chantiri

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