¿Le hablas a tu perro como si fuera humano? Eres más inteligente que el promedio

Leilani Díaz

La situación es así. Estoy en casa con mi perro y de pronto me encuentro haciéndole preguntas, como si esperara que ese animalito peludo me fuera a dar la respuesta a mis dudas amorosas, existenciales o simplemente reaccionar a mis regaños.

¿Perdí la razón? Probablemente sí, desde que decidí estudiar comunicación. Pero no por hablar con mi perro.

De hecho, la buena noticia es que, según la ciencia, las personas que hablan con sus mascotas son más inteligentes que el promedio.

Nicholas Epley, profesor de ciencias del comportamiento en la Universidad de Chicago, realizó una investigación cuyos resultados revelaron que hablar con tu perro es un signo de inteligencia, pues esta acción se debe a que antropomorfizamos, es decir, le brindamos una cualidad o atributos humanos a animales u objetos.

(Foto: Pixabay)

“Históricamente, la antropomorfización ha sido tratada como un signo de infantilismo o estupidez, pero en realidad es un subproducto natural de la tendencia que hace que los humanos sean únicos. inteligente en este planeta (…) Ninguna otra especie tiene esta tendencia” explicó el experto en antropomorfismo en entrevista a Quartz.

Agregó que existen distintos motivos por los que los humanos hablamos con nuestro perro, gato o hasta con el auto, entre ellos que estamos programados por naturaleza para ver caras en todas partes, y tendemos a asociar la imprevisibilidad con la humanidad. Este instinto también nos ayuda a distinguir entre los amigos de los depredadores.

Por esto es que encontramos rostros humanos en las nubes o una carita feliz en una radio vieja.

Además, Epley consideró que asociar rostros con objetos u animales podría estar relacionado con la inteligencia social porque cuando más a menudo los humanos interactúan con otras mentes, más exitosamente interpretamos sus intenciones, lo que nos hace más listos.

Sin embargo, el especialista explicó que un grave error de los humanos es creer que el hombre es mejor que las demás especies por su inteligencia, y esa falta superioridad le lleva a restarle valor a su entorno, descuidando del medio ambiente.

“Reconocer la mente de otro ser humano o de otro ser, es un reflejo de la capacidad más grande de nuestro cerebro, en vez de un signo de nuestra estupidez” señaló.

 

Información del Daily Mail.

Escrito por
Leilani Díaz

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