¿Cómo hacer que mi perro no tire de la correa cuando lo saco a pasear?

Loretta Chantiri

Salir a pasear con tu perro es una obligación pero no debe ser una tarea fastidiosa y agotadora, al contrario, debe ser un momento de felicidad, relajación y distracción tanto para tu mascota como para ti, no obstante, el que un perro no tire de la correa a veces puede ser complicado.

En especial con aquellos que no sacan a sus mascotas con la frecuencia suficiente pues lo que ocurre es que el can, al salir a la calle, querrá liberar toda esa energía acumulada y disfrutar de todo estímulo que se encuentre a su alrededor.

La buena noticia es que existen ciertos “trucos” o consejos  básicos para empezar a enseñar a pasear a un perro sin importar si este es cachorro o adulto, aunque claro, un perro joven siempre será más fácil de educar.

Así que presta atención a las siguientes medidas que expertos en entrenamiento canino han compartido con el pasar de los años para que a partir de hoy o en su próximo paseo, tu perro y tu empiecen a disfrutar al máximo salir a dar la vuelta.

(Foto: Freepik)

1. Paciencia

El punto número uno y quizá el más importante de todos es tener paciencia. No esperes que de un día para otro tu perro empiece a pasear como todo un can adiestrado y entrenado.

Para lograrlo debe haber constancia en el paseo y repetir hasta el cansancio los puntos a continuación. Es importante resaltar también que la paciencia conlleva a la NO violencia, es decir, no jalones, patadas, gritos, collares de púas o de castigo ni nada que arruine tu momento con tu mascota.

Eso no solo no funciona, sino que puedes incluso hacer que tu perro se comporte peor.

2. Si el perro tira de la correa, nos detenemos

Este debe ser tu mantra principal a la hora de salir a pasear con tu perro: “Si tira de la correa me detengo”.

La marcha no se debe reanudar hasta que el animal esté parado a nuestro lado y la correa se queda sin tensión ya que de lo contrario, “si tira de la correa y seguimos caminando, el perro ha aprendido que tiene que tirar para llegar al sitio. Tenemos que hacer justo lo contrario. Parar y no seguir hasta que el perro esté relajado. Si le ponemos más tensión y seguimos, el perro aprende justamente lo contrario, que para andar tiene que tirar de la correa”, explica David Cabrerizo, educador canino en Natural Gos Sud.

3. Si sigue tirando, cambiamos la dirección

Otra consejo bastante importante es que, si el perro sigue tirando mucho  podemos cambiar la dirección de la marcha 180 grados de forma repentina cuando tire y así obligarlo a volverse y acompasarse a nuestro ritmo.

“Si el perro esta muy encabezonado en una dirección, podemos cambiar esa dirección. Requiere una inversión inicial en los primeros días, con un trabajo intenso y repetitivo. Si lo sacas a pasear para soltarlo al parque, y dejarlo correr, el perro está deseando llegar, estira la correa porque quiere llegar al destino”, alerta Ibáñez.

Otra opción es dejar de ir a un determinado lugar en el paseo para que el lomito no tenga la ansiedad de querer llegar a ese destino.

4. Usa premios como reclamo

Llevar premios escondidos cuando salimos a pasear, especialmente al principio de empezar a trabajar el cambio de conducta o la educación de un perro joven, es una forma de hacer que nos preste atención cuando todo lo demás falla. Claro que siempre debe ser el último recurso.

“Si el perro lo hace bien, podemos llamarle la atención y darle un premio, con una caricia. Cuando viene a tu lado por ejemplo a tomar la galleta, deja de haber tensión”, explica Ibáñez. Podemos ir dándole premios cuando se va adaptando mejor a nuestro paso, sin tirones. Luego, poco a poco, ir espaciando más el tiempo entre los premios.

5. No acortes tanto la correa

No es necesario llevar la correa extremadamente corta generando tensión en el perro y en nuestro brazo. Es de hecho importante que el perro sienta libertad para que su paseo sea mucho más productivo para él y para ti también pues al llegar a casa estará más tranquilo y se portará mejor.

Da una sensación de falso controlpensar que la correa cuanto más corta mejor porque tenemos al perro más controlado. El perro tiene que tener la sensación de que va contigo, que es libre”, destaca Cabrerizo.

“La correa tiene que estar más o menos blanda, que haga forma de u, que esté laxa, sin tensión. La distancia de paseo, cada persona tiene la suya, no es la misma para todos. En montaña, puede ser de 8 a 10 metros, pero en una situación de más control, en un entorno urbano, de 2 a 2,5 metros siempre con una correa regulable, no flexible. Que puedas jugar tú con esta distancia”, añade el educador canino.

Como podrás ver son consejos bastante básicos y que fácilmente se pueden llevar a la práctica. Solo recuerda que la paciencia es clave, no por nada es el punto número uno.

La técnica se aprende rápido, solo hay que ser constantes y consistentes para cambiar los hábitos de nuestro perro a la hora de pasear.

¿Cómo te va con tu perro cuando salen a dar la vuelta?

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Escrito por
Loretta Chantiri

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