Cómo entrenar a tu perro para ir al baño: Tips para educarlo rápido

Leilani Díaz

Los perros son los animales más amorosos y adorables del mundo, sobre todo cuando son cachorros. Sin embargo, al principio podrían desatar el caos en tu casa y entrenar a tu ‘lomito’ para ir al baño podría terminar pareciendo una misión imposible.

Si tienes muchas dudas sobre cómo conseguirlo, aquí te dejo una explicación sencilla con la que podrás educarlo rápido.

Lo primero que debes entender es cómo funciona la forma en que orinan y defecan los perros. De las 3 a las 8 semanas de vida es cuando los cachorritos apenas aprenden a salir de su camada para hacer “lo que tienen que hacer”. Hasta entonces, hacen sus necesidades en su camita y su mamá (aunque no lo creas) se come los deshechos como método de limpieza para evitar dejar rastros que puedan llamen a posibles predadores.

Más tarde, a los 2 meses, los cachorros desarrollan lo que se conoce como “preferencia de sustrato”, es decir, aprenden a ir al baño sobre una superficie de un material más sólido y específico. Ese es el momento perfecto para enseñarle a tu perro en dónde quieres que haga del baño.

Entonces, ¿cómo entrenar a tu perro para ir al baño?

Supervísalo

De acuerdo con el sitio ‘Si mi perro Hablara’, hay que acompañar al cachorro al lugar donde queremos que vaya al baño. Debes entender que un cachorrito es capaz de aguantar sin orinar o defecar un número de horas igual a los meses que tiene, más una.

¿Qué significa esto? Para un perro de dos meses, por ejemplo, deberíamos hacer la siguiente suma:

2 meses + 1 hora = Tu perro aguantará máximo 3 horas sin hacer pipí o popo.

Y así sucesivamente.

¡OJO! No podemos pedir un control voluntario total de sus esfínteres hasta que el perro cumpla entre cinco y seis meses de edad.

Anticípate

Este consejo es clave para entrenar a tu perro a ir al baño. No solo debes llevar a tu cachorrito a hacer sus necesidades cada determinadas horas, también tienes que anticiparte. ¿Cómo? Pues conociendo a tu perro.

Él o ella tendrá más ganas de orinar o defecar:

  • Después de dormir
  • Después de comer
  • Después de jugar

En esos tres momentos del día deberás acompañarlo al lugar donde quieres que aprenda a hacer.

El objetivo es evitar que tu perro se “equivoque” y haga sus necesidades donde NO quieres que las haga. Refuerza sus aciertos con premios y caricias cada vez que haga donde SÍ quieres que lo haga.

Ámalo y prémialo

Cuando tu cachorrito orine o defeque en el lugar apropiado, dale un premio que le guste mucho, ya sea de los que encuentras en las tiendas para mascotas o un pedacito pequeño de salchicha.

Además, sé muy efusivo al felicitarlo. Dale cariños y háblale bonito para que entienda que hizo algo bueno.

 

En las noches presta atención

Las primeras semanas, tu perro no podrá aguantar toda la noche sin ir al baño por lo que tendrás que habilitar un área específica con papel de periódico a la que pueda entrar mientras duermes.

Si tu cachorro, por ejemplo, duerme en la cocina, coloca su camita, algún juguete y lo que queramos que tenga al alcance y cubre el resto del suelo del área cercana con papel. Poco a poco, disminuye la superficie cubierta de periódico.

Además, durante la noche te sugiero:

  • Déjale poca agua por la noche (consúltalo con el veterinario antes).
  • No le des de cenar entre tres y cinco horas antes de ir a dormir.

¡No lo castigues!

Los perros son animales adeptos a las rutinas. Las necesitan. Por ello, el cachorro tiene que poder preveer cuándo podrá orinar o defecar.

Si le prohíbes el acceso a la zona de papel de periódico cuando más haya probabilidad de que haga sus necesidades, es muy probable que opte por hacer del baño en cualquier otro lugar.

Pero más importante aún es que esto… ¡NO LO CASTIGUES NI GOLPEES! No solo porque se trata de necesidades naturales, sino también porque esto ocasiona problemas aún más grandes como que tu cachorro te tenga miedo, que se acostumbre a responder al castigo con agresividad, que entienda que no puede orinar o defecar en nuestra presencia porque será regañado y, entonces, cuando lo lleves a la calle tampoco querrá hacerlo.

Solo necesitas tenerle paciencia y mucho amor.

TIP: Nunca de los nuncas uses cloro o intentes limpiar con detergentes no enzimáticos porque el cloro es un detergente amoniacal y la pipí de los perros contiene amoniaco. Esto hará que, al olerlo, le den más ganas de orinar encima aunque sea un lugar “prohibido”.

 

Escrito por
Leilani Díaz

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