¿Cómo cultivar gardenias en maceta? Estos son todos los cuidados que necesita

Loretta Chantiri

Saber cómo cultivar gardenias en maceta puede ser muy útil para aquellas personas que aman esta planta con flor pero no cuentan con un invernadero, jardín o viven en lugares de clima muy frío.

Como algunos ya sabrán, la gardenia es un arbusto de origen chino que produce una aromática y bella flor. Y si bien su cultivo no se puede catalogar de fácil, siguiendo unas pequeñas reglas y respetando sus cuidados y necesidades es posible cultivar gardenias en maceta ya sea para tener dentro de casa, en una oficina, en patios donde no haya jardín y demás.

Ubicación, luz y temperatura

La ubicación ideal para cultivar gardenias dentro de casa será aquella que cuente con buena temperatura y mucha luz. La temperatura ideal sería entre 16 y 26ºC pero lo más importante es que no haya gran diferencia entre la temperatura de día y la de noche, de ahí la importancia de que haya mucha luz para que al anochecer siga calientito.

También necesita una buena circulación de aire aunque no debe estar expuesta a corrientes fuertes.

Un hermoso arbusto con flor que puede prosperar en maceta dentro de casa | Foto: Pixabay

Ambiente y suelo

Para poder cultivar gardenias es muy importante cuidar el ambiente de la planta. Esta necesita una tasa de humedad bastante alta, alrededor del 70%. Cuando la cultivamos en maceta funciona muy bien colocar un plato hondo resistente con piedras y lleno de agua, para que la maceta se coloque encima y esta no toque el agua directamente.

En cuanto al suelo de la maceta, debe ser ligero, rico en materia orgánica, se puede usar algún tipo de abobo natural y debe estar bien drenado. También, el suelo ácido es el mejor para el crecimiento de las gardenias, un pH alrededor 4,8-6 es el ideal.

Riego y poda

Se debe ser muy cuidadosa o cuidadoso con el riego de las gardenias a la hora de su cultivo. Lo ideal es regar cuando los dos o tres centímetros de sustrato superior se hayan secado. Es muy importante regar bien y no excederse pues las gardenias son sensibles a la pudrición por agua y a las enfermedades fúngicas. Así que evitar mojar las hojas para prevenir este último, así como utilizar algún fungicida natural o especializado.

Hay que ser muy cuidadosas con su riego | Foto: Pixabay

Finalmente, hay que mencionar que cada  dos o tres años, a finales de invierno o principios de primavera, hay que trasplantar la gardenia a una maceta más grande y tras el periodo de floración, hay que podar la gardenia ligeramente para mantener la forma y sobre todo eliminar las ramas secas y que impidan la buena circulación de aire.

¿Te encantan las rosas? Te enseñamos cómo cultivar rosales en casa.

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Escrito por
Loretta Chantiri

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