¿Qué es la quinoa y cómo se debe preparar para recibir sus beneficios?

Leilani Díaz

Desde hace un par de años, algunos “superalimentos” comenzaron a adquirir popularidad debido a sus enormes beneficios para el organismo humano; entre ellos se encuentra la quinoa, unas semillas libres de gluten con una gran cantidad de propiedades que -cuando las conozcas- harán que la agregues a tu dieta diaria.

Este alimento contiene todos los aminoácidos esenciales y supera a los cereales por su alto contenido en proteína, magnesio y hierro; además, es una excelente fuente de flavonoides, los cuales son antioxidantes vegetales relacionados con la prevención de algunos tipos de cáncer como el de pulmón y de colon, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Kyoto.

Puede ser consumida cruda o cocida, y al cocinarla, puedes darle un uso similar al arroz, o simplemente cocerla y usarla para preparar ensaladas de cualquier tipo, aunque si la prefieres consumir en crudo, puedes simplemente agregarla a tu tazón de avena con leche.

Pero ojo, porque existen tres tipos diferentes de quinoa: la blanca, la roja y la negra; cada una se adapta mejor a determinados tipos de platillo.

La quinoa blanca, que es en realidad la más usada y conocida por todos, tiene un sabor suave que se adapta perfectamente a casi cualquier receta. Además es la que contiene menos calorías y más proteínas, vitaminas y minerales.

Por su parte, la quinoa roja es de sabor más intenso (similar a la nuez) y se recomienda más para ensaladas o para acompañar un plato de fruta. Es rica en ácido fólico y fibra.

La quinoa negra es el resultado de cruzar semillas de quinoa y de espinaca. Un híbrido de mayor textura, más crujiente y con un sabor más dulce. La quinoa negra es rica en litio y antioxidantes y también posee propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Cómo preparar quinoa

  1. Aunque ahora se puede encontrar la quinoa envasada y supuestamente lista para ser cocinada, es recomendable lavarla bien con agua fría del grifo y frotándolas con las manos para retirar la capa de saponinas (moléculas tóxicas similares al jabón).
  2. Se debe escurrir y poner a cocer como el arroz. Es decir, pon a calentar dos partes de agua por cada una de quinoa, y cuando esté hirviendo ya puedes agregar las semillas.
  3. Deja cocer 15 minutos a fuego medio en una olla tapada; las semillas deben inflarse al doble de su tamaño.
  4. Escurrirla con un colador fino y devolverla a la olla donde la cociste, déjala reposar por algunos minutos con la tapa puesta.
  5. ¡Y listo! Agrega tu quinoa al platillo que gustes.

 

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Leilani Díaz

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