Cómo hacer un sillón puff casero con una llanta y retazos de tela

Belem Capetillo

No hay nada más cozy en estos días de lluvia que acurrucarse en un puff y disfrutar del hogar. Si no tienes uno, no te preocupes, te enseñamos cómo hacer un sillón puff casero.

Se trata de un asiento compuesto de un relleno de material blando, muy cómodo y, además, adaptable a diferentes espacios y usos. Y aunque puedes comprar uno, también puedes ahorrarte ese dinerito y hacerlo con tus propias manos.

Además, cuando reutilizas materiales y objetos que estás a punto de tirar, ahorras energía, evita la explotación de los recursos naturales, reduces la contaminación con lo que, por supuesto, mitigas el daño al medio ambiente.

La tela con la que cubras debe combinar con tu decoración | Foto: Pinterest etsy.com

¿Cómo hacer un sillón puff casero?

Necesitas una llanta vieja y retazos de tela (o ropa que ya no uses). La clave está en seguir este paso a paso, pero personalizar el puff y asegurarte de que sume a la decoración de tu hogar.

Algunos otros materiales:

  • 2 circunferencias de MDF o madera del diámetro de tu llanta
  • Una circunferencia de esponja poco más grande que el trozo de madera
  • Un trozo de tela capaz de cubrir casi la llanta entera
  • Remaces y remachadora
  • Unos 8 tornillos
  • Taladro y destornillador
  • Pegamento para madera

Los remaches le darán estabilidad | Foto: Pinterest overstock.com

Procedimiento:

Empieza por lavar muy bien tu llanta con suficiente agua y jabón. Déjala secar por completo. Ahora, mide la circunferencia de madera, haz orificios a la misma altura en la llanta y en la madera y une las piezas con tornillos por ambos lados.

Pega sobre la madera la circunferencia de esponja o crea una especie de esponja con los retazos de tela sobre uno de los lados de la llanta. Cubre con el trozo de tela grande (asegúrate de que combine con la decoración de tu hogar) y asegura con varios remaches.

También puedes cubrir con algún material impermeable | Foto: Pinterest etsy.com

No es necesario que cubras por completo la base de MDF o madera porque no se verá. Sin embargo, alisa bien el asiento de tu puff y date el tiempo necesario para perfeccionar tu creación.

Ahora bien, elige con mucha consciencia la ropa que ya no usas y vas a convertir en tu nuevo puff, toma en cuenta que las prendas con manchas de quemaduras y a causa de algunos otros accidentes aún pueden salvarse.

Para tener un hogar acogedor necesitas mucha creatividad y algo de tiempo, olvídate de gastar miles de pesos.

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Escrito por
Belem Capetillo

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