¿Para qué sirve el polvo compacto y en qué se distingue del polvo suelto?

Belem Capetillo

Polvo aquí y polvo allá… la oferta de productos de belleza no hace más que crecer y seguro hay uno que satisfaga justo tus necesidades. Uno de los más populares es el polvo compacto que, aunque es ideal para todo de piel, solo hace su ‘magia’ cuando lo usamos de forma correcta.

Este es el encargado de hacer que nuestro cutis luzca radiante y libre de brillo. Va después de la base del maquillaje, pero justo en este punto es donde suele confundirse con el polvo suelto, así que hablemos sobre las diferencias.

Por ejemplo, si quieres que tu maquillaje dure todo el día, luego de aplicar cada uno de tus productos de belleza líquidos, debes sellar con un buen polvo, pero ¿qué polvo? Aquí te lo contamos.

El polvo compacto puede ser de uso diario | Foto: Pixabay

Diferencias entre polvo compacto y polvo suelto

Empecemos por los polvos sueltos que, como su nombre lo dice, tiene una textura suelta en polvo y solo puede aplicarse con brocha. Tienen una cobertura mayor que la de los polvos compactos y los polvos traslúcidos. Dejan un acabo mate e impecable en el rostro.

Pero el polvo suelto puede no ser un producto para todos los días debido a la sensación que dejan y a que, por su presentación, no es práctico para llevar en la bolsa.

El polvo compacto es mucho más práctico para retoques | Foto: Pixabay

El polvo compacto, por su parte, aunque tiene una cobertura menor, suele tener un efecto más duradero que el del polvo suelto. Además, es fácil llevar de llevar de un lado a otro.

El polvo suelto no es tan útil para retoques, el polvo compacto sí. Además, este último se puede usar con o sin base de maquillaje, tiene una consistencia que va perfecto para el día a día.

¿Cómo usar el polvo compacto?

Toma en cuenta que el maquillaje, aunque puede cubrir imperfecciones, debe ser más bien el encargado de resaltar lo mejor de ti. No dejes de lado tu rutina de skincare que es el primer paso para que todo look quede mucho más bonito. Dedícale tiempo a tu salud.

Y cuando se trata del polvo compacto, debes fijarte en cuál es el color de tu piel y hacer que sean parecidos. Además, debes aplicarlo con esponja o con brocha tanto en el cuello como en la cara.

Lo ideal es que lo apliques con una brocha de pelo redondeado | Foto: Pixabay

Finalmente, toma un pañuelo de papel y pásalo con cuidado por encima de tu maquillaje para retirar el exceso de producto. Verás que te sientes aún más fabulosa si es que eliges el polvo que vaya con tu tipo de piel.

La belleza se lleva por dentro, pero el maquillaje es la cereza del pastel. Con estas recomendaciones ya sabes cómo usar tu polvo compacto. 

***

No te pierdas el mejor contenido de Viviendo en Casa en YouTube.

Escrito por
Belem Capetillo

Relacionadas