¿Por qué nos dan miedo las arañas? Estudio lo explica

Loretta Chantiri
(Foto: Unsplash)

Entre tantas fobias que existen, la aracnofobia o miedo a las arañas es una de las más comunes entre las personas de todo el mundo pero, ¿a qué se debe tal repulsión o pavor hacia estos animales de ocho patas? Un estudio ha dado con la respuesta y es bastante interesante.

De acuerdo con un reciente estudio por parte de un equipo de científicos de la Universidad de Columbia en EE.UU., el miedo a las arañas surge desde hace miles de años y es producto de la evolución del ser humano.

La investigación expone que en las etapas evolutivas más tempranas de los humanos, las arañas representaban un gran amenaza para nuestra especie debido a sus potentes venenos, lo difícil que resultaba localizarlas debido a sus escondrijos y camuflaje, y la forma de presentarse ante sus víctimas. De hecho, en la antigüedad, solo aquellos que tenían la habilidad para localizar este tipo de animales, entre otros, eran los que tenían posibilidad de sobrevivir. De ahí que el miedo a esta clase de insectos quedara plasmado en nuestro ADN.

“Los seres humanos estaban en riesgo perenne, imprevisible y significativo ante el encuentro con arañas muy venenosas en sus ambientes ancestrales. Incluso cuando no era mortal, la picadura de, por ejemplo, una viuda negra en el mundo ancestral podría dejar incapacitado durante días o incluso semanas a un hombre, tiempo en el que se exponía a numerosos peligros”, explica Joshua New, líder del estudio.

(Foto: Unsplash)

¿Pero por qué específicamente son las arañas las que más generan un miedo inexplicable?

Para muchas personas, el miedo a estos bichos es innato y no aprendido, simplemente es algo que esporádicamente surge. De acuerdo con un par de psicólogos las arañas son un “peligro ancestral” que de forma evolutiva ha persistido en los humanos. De cierto modo, nuestros antepasados quienes coexistieron con las arañas durante millones de años, y al volverse concientes de sus picaduras potencialmente mortales, el temerles se volvió parte de su supervivencia, la cual por mero instinto hemos heredado.

En palabras de Joshua New de Barnard College y Tamsin German de la Universidad de California en Santa Bárbara, “nuestro sistema visual puede haber conservado “mecanismos ancestrales” dedicados a la detección rápida de amenazas inmediatas y específicas que han persistido a lo largo de la evolución”. De la misma forma ocurre con otro tipo de especies como las serpientes.

Lo curioso es que en la actualidad las arañas no son una amenaza tan grave, si hay una que otra especie de mucho peligro como la araña violinista, por ejemplo, no obstante, solo alrededor de 200 tipos de las 40,000 o más que existen, son realmente riesgosas para un adulto sano. Y al año se registra un aproximado de 200 muertes por picaduras de arañas en todo el mundo, una cifra relativamente baja.

(Foto: Unsplash)

Así que si eres de los que muere de miedo cada que ve una araña, primero analiza la situación y recuerda que es un mecanismo de defensa instaurado en nuestro ADN desde hace muchísimo tiempo.

Claro, nadie quiere ser picado por ninguna araña o cualquier tipo de bicho, pero recordemos también que son animales, seres vivos con lo que tenemos que seguir aprendiendo a vivir, y al igual que los mamíferos y demás animales, los insectos también tienen derecho a ser respetados.