Estudio demuestra que los infieles no cambian: Si la dejó por ti, también te lo hará a ti

Leilani Díaz

Mi mamá siempre me lo dijo, “una vez infiel, siempre será infiel”. Podría decirse que yo misma lo he comprobado de manera empírica, sin embargo, para mi buena fortuna (¿o mala?), un reciente estudio confirmó lo que ya sabíamos: los infieles no cambian, y de hecho, eventualmente, su cerebro se vuelve inmune a la mentira.

¿Todas lo sabíamos, cierto?

La investigación realizada por científicos del University College London, comprobó que las personas que han engañado y/o mentido en su relación de pareja una vez, tienen muchas más probabilidades de volverlo a hacer que quienes siempre han sido fieles.

Los expertos explican esto de la siguiente manera: Con cada mentira que dicen, la cantidad de culpa que sienten es menor. Como consecuencia, al ver reducida esta “respuesta emocional”, los infieles tienden a convertirse en tramposos en serie, sintiendo cada vez menos arrepentimiento.

Esto podría deberse a que la infidelidad insensibiliza al cerebro de las emociones negativas relacionadas con la mentira. De hecho, cuando somos infieles, la amígdala (una parte del cerebro que regula las emociones) se activa, haciéndonos sentir avergonzados y culpables.

“Lo que nuestro estudio y otros sugieren es un factor poderoso que nos impide hacer trampa es nuestra reacción emocional, lo mal que nos sentimos esencialmente y el proceso de adaptación reduce esta reacción, lo que nos permite hacer más trampas.

“Con los tramposos en serie, podría darse el caso de que inicialmente se sintieran mal por hacer trampa, pero han engañado tanto que se han adaptado a sus costumbres y simplemente ya no se sienten mal por hacer trampa” explicó Neil Garrett, coautor del estudio.

Unsplash

Para comprobar lo anterior, los investigadores incitaron a los participantes del estudio a que mintieran a sus parejas con tal de ganar dinero en efectivo; después, se les mostró un frasco con monedas y debían ayudar a un compañero a adivinar cuántas de había dentro del frasco mientras a las parejas de los participantes solo les mostraron una imagen borrosa del frasco.

Entre más mentían a su pareja, más dinero ganaban.

Los especialistas detectaron que mentir a sus parejas provocaba una respuesta en la amígdala pero conforme seguían mintiendo, esa respuesta se debilitaba hasta que eventualmente, sus cerebros se volvieron insensibles al engaño.

Así que ahora lo sabes, si descubriste que tu esposo, esposa, novio o novia te está engañando con una tercera persona, toma decisiones… Porque los infieles no cambian.

 

Te recomendamos:

Escrito por
Leilani Díaz

Relacionadas